












Para ciudadanos de la UE basta con el DNI en vigor. Los tres países (República Checa, Austria y Hungría) pertenecen al espacio Schengen, por lo que no hay controles fronterizos en los traslados entre ciudades. Recomendamos llevar también la Tarjeta Sanitaria Europea (TSE) para cobertura médica adicional, aunque el viaje ya incluye seguro Multi-Asistencia Premium.
No se requiere ninguna condición física especial. Las tres capitales son muy caminables, con centros históricos peatonales y llanos. La única subida es a la Colina de Buda en Budapest, que se puede hacer a pie o en funicular. Las distancias entre ciudades son cortas y siempre contamos con traslados directos y cortos entre ciudades.
Las tres capitales comparten clima continental. Primavera y otoño son las estaciones ideales, con temperaturas entre 12 y 22°C perfectas para caminar. En verano puede hacer calor (hasta 30°C), especialmente en Budapest. Recomendamos calzado cómodo, ropa de capas y un paraguas compacto por si acaso.
Sí, ofrecemos pago fraccionado. Se abona una señal para confirmar la reserva y el resto se paga en cuotas fraccionadas, quedando todo abonado hasta 30 días antes de la salida. También disponemos de financiación bancaria a través de nuestra colaboración con partners.
Todos los traslados entre Praga, Viena y Budapest se realizan en tren directo de alta velocidad, una experiencia cómoda y rápida que permite disfrutar de los paisajes de la campiña centroeuropea desde la ventanilla. Los trayectos son de aproximadamente 3-4 horas entre cada capital. Dentro de cada ciudad, las visitas se realizan a pie por los centros históricos.